El secado es una de las fases más importantes y delicadas de la limpieza de una alfombra, y a menudo la más descuidada. Un secado incorrecto puede provocar malos olores, moho, encogimientos y deformaciones en las fibras, arruinando incluso un buen lavado.
En Alfombras Esmati secamos tus alfombras en un entorno controlado, ni al sol directo —que decolora— ni con calor agresivo —que encoge y endurece—, garantizando que vuelvan a ti en perfectas condiciones: sin humedad residual, con su forma y con sus colores intactos.
Nuestro método de secado
- Escurrido suave para retirar el exceso de agua sin maltratar la fibra.
- Secado en entorno controlado, con la pieza bien extendida y ventilada.
- Control de la humedad hasta confirmar que está completamente seca.
- Revisión final de forma, textura y color antes de la entrega.
Por qué no secarla en casa
- El sol directo decolora los tintes de forma irreversible.
- El calor de radiadores o secadores encoge y endurece la lana.
- Un secado lento e incompleto deja olor a humedad y moho en la base.
Este cuidado en el secado es parte de nuestra limpieza de alfombras: un proceso completo, de principio a fin, con garantía sobre el resultado.